domingo, 23 de julio de 2017

Ganadora de La vieja Tierra



a Rafflecopter giveaway

Enhorabuena Tamara. Pásame tus datos por email para hacerte llegar el ejemplar.  

sábado, 22 de julio de 2017

Regala una estrella

Hay veces que nos gustaría hacer un regalo especial pero en estos momentos que tenemos casi de todo cuesta encontrar algo original y verdaderamente especial.


En estos días he conocido una web que nos propone una idea muy original. Se trata de Comprar una estrella, regalar una estrella. Un regalo, que no tiene nada que ver con lo material y que durará para siempre.

Las estrellas, con sus nombres y sus coordenadas telescópicas, están registradas en el International Celestial Repertory y desde 1980 se les puede bautizar con un nombre personalizado.


Las posibilidades son infinitas. Se puede elegir la constelación y otorgarle un nombre y una fecha simbólica para cada uno. La de un nacimineto, un cumpleaños, una boda, un compromiso o incluso para señalar en el cielo a una persona desparecida. También existe la posibilidad de entrelazar las estrellas de dos personas para siempre.

Si os interesa, echad un vistazo a esta página.Te ofrececen un regalo completo con el certificado de bautizo con el nombre seleccionado y el mapa del cielo para localizar tu estrella. Hay diferentes precios y modalidades para lo que se le ocurra a cada uno.

viernes, 21 de julio de 2017

Una suerte pequeña - Claudia Piñeiro



Título: Una suerte pequeña
Autora: Claudia Piñeiro
Publicación: Alfaguara, mayo de 2015
Páginas: 240

Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?

Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.
Claudia Piñeiro sorprende y cautiva con esta novela aguda y conmovedora donde la realidad y la intimidad tejen la cerrada urdimbre en que el lector queda atrapado una vez más.

Mis impresiones

Hasta hace poco no conocía el nombre de Claudia Piñeiro, una autora argentina que ha publicado ya varias novelas. No recuerdo como esta novela llegó a casa y no entiendo tampoco con lo atractivo que me parece su argumento como no la cogí antes. El caso es que ha sino una sorpresa enorme y la he disfrutado muchísimo. Tanto es así que no tardaré mucho en hacerme con alguna otra novela de esta escritora.

“Debería haber dicho que no, que no era posible, que no podía viajar. Decir lo que fuera. Pero no dije. Me di explicaciones a mí misma, una y mil veces, acerca de por qué, aunque debería haber dicho que no, terminé aceptando. El abismo atrae. A veces sin que seamos conscientes de esa atracción.”

Así es como comienza esta historia. Mary Lohan es una profesora de español que vive en Boston y acaba de perder a su marido tras una trágica enfermedad. Ha aceptado sin saber muy bien porque regresar a Temperley en Argentina, el lugar donde nació y vivió muchos años, en un viaje de trabajo. Al mismo lugar que abandonó hace casi veinte años huyendo de un hecho que le cambió la vida y le causó tal dolor que supo que jamás volvería a ser Marilé Lauría, la mujer que había sido hasta ese momento.

Ella no es la misma, ni su apariencia tampoco, ha cambiado su nombre y uno de los mayores temores es que alguien pueda reconocerla. Quizás él tampoco lo haga, aunque se debate entre el miedo de encontrárselo y el de no volver a verlo.

“¿Es cierto que el dolor se hará crónico? ¿Es cierto que perdurará pero no será constante, que no moriré por ese dolor? ¿Es cierto que algún día no lo sentiré cada minuto, aunque tampoco pasará tanto tiempo sin que me haga una visita?”

Una suerte pequeña es una novela muy intensa, conmovedora y emocional que me ha cautivado y sobrecogido desde la primera a la última página. Nos habla de una mujer que regresa al lugar del que un día huyó, quizás a reencontrarse con ese pasado que no había conseguido olvidar. A ese “dolor crónico” que se ha instalado en ella de forma continua y que de vez en cuando amenaza con destruirla. La novela me ha causado una montaña rusa de emociones y sentimientos. Desde la curiosidad, compasión, enfado, desconcierto, a la comprensión, a ponerme en el lugar de los personajes y por supuesto también me ha llevado a la reflexión.

Los grandes temas de los que nos habla Claudia Piñeiro son el sentimiento de culpa, la redención de los pecados y el perdón (el propio a uno mismo y el ajeno). Y lo hace de forma tan sublime y tan profunda que es imposible que te deje indiferente. Necesitas detenerte unos momentos y pensar en la frase que tienes delante. ¿Hasta qué punto tenemos responsabilidad en ciertos acontecimientos que nos suceden? Esta es una de las principales cuestiones que planean en la novela. A veces cometemos errores que nos llevan a situaciones incontrolables. Una parte es nuestra propia elección pero también el azar o el destino juega con nosotros. Y estas pequeñas “casualidades” no podemos evitarlas.

Pero cuando sucede una desgracia por la combinación de nuestra propia elección junto a otros factores que no podemos controlar ¿cuál es la parte de culpa que nos corresponde? La culpa es una carga tan pesada que a veces es imposible cargar con ella. Nos destruye y nos hace pequeños. Pero no solo llevamos a cuestas la culpa que nosotros mismos asumimos sino la que los demás nos cargan. Puede ser a través de las palabras, recriminaciones, alguien que te da la espalda o simplemente el silencio. O tal vez seamos nosotros mismos los que intentamos deshacernos de ella. A veces en los actos más egoístas que podamos concebir se puede esconder el amor más generoso y verdadero aunque sea difícil comprenderlo.

“La hoja de ruta de nuestra vida tiene marcada en el camino pasar por esa estación, y uno, haga lo que haga, pasará.”

Pero a la vez de todo esto la novela tiene cierto misterio y una tensión creciente que nos va causando el no saber cuál es ese hecho que destrozó la vida de Marilé o Mary como se hace llamar ahora. La espera se me hizo muy corta.  

La historia está narrada en primera persona por su protagonista, porque algo tan íntimo no puede ser contado por nadie más, a través de lo que ella llama su “Cuaderno de bitácora”. En él va desgranando su presente y su pasado y el punto de inflexión que los separa. Ella nos abre su mente y su alma con un estilo intimista, muy sentido y sincero haciéndote participe de su propia historia. Por eso me quedé prendada de la historia y de su protagonista desde el principio. Además necesitas saber más y más, descubrir qué pasó y como terminará esta historia. La autora va desvelando la información poco a poco, sin prisas pero sin perderse en cosas innecesarias.

“Quizás entre esos cambios también se ha modificado el lugar tan propio de cada persona adónde van los ojos a buscar las palabras que uno no encuentra mientras habla.”

Y por su supuesto también me han gustado mucho las referencias literarias que vamos a ir encontrando en la novela. En ella, además de algunas sobre la forma de expresarse  sobre el propio proceso de la escritura, encontramos alusiones a Alice Munro (de hecho la novela abre con una cita de ella en Las niñas se quedan), a Simone de Beauvoir (La mujer rota) o Tenesse Williams y Un tranvía llamado deseo.

Conclusión

Una suerte pequeña es un libro intenso, emotivo, sensible, intrigante y tremendamente adictivo que en ciertos momentos te deja con un nudo en la garganta. Una historia de vida, dolor, redención, y culpa.

jueves, 20 de julio de 2017

Transparente - Anna Cammany



Título: Transparente
Autora: Anna Cammany
Publicación: Ediciones B,junio de 2017
Páginas: 508

Algunos chicos de diecisiete años desean desaparecer.
Algunas chicas de veintinueve temen a la muerte porque aman la vida.
A veces los deseos y temores se cumplen.
A veces lo mejor es conocer a alguien...
Y ser TRANSPARENTE.
¿Qué significado tiene nuestra existencia?

Una novela poética, directa, dulce, atrevida, implacable... con un ritmo trepidante y situada en una Barcelona… distinta.
Un canto a la libertad y al AMOR en mayúsculas que te reconcilia con la vida.

Mis impresiones

Una de las mayores inquietudes del ser humano gira entorno a lo que ocurre después de la muerte. ¿Hay otro tipo de vida? ¿Es un nuevo comienzo o el fin definitivo? Sobre este tema hay diferentes creencias y concretamente en literatura se ha fabulado mucho y se ha experimentado con diferentes opciones. Y Anna Cammany ha imaginado su propia posibilidad. Sobre estas bases se asienta una novela de corte juvenil de la que os voy a dejar mis impresiones. Aunque en principio no es un género que yo suela tocar mucho creo que es una novela apta para todo tipo de lector que esté dispuesto a abrir la mente.

“Creo que aún tengo diecisiete años. Estoy metido en una horrible caja de madrera, vestido con una ropa que no he elegido y que no soporto. Camisa blanca, chaqueta azul y pantalón gris. Con estas pintas parezco imbécil.
Nadie me mira. Tengo los ojos cerrados y los labios pegados con una especie de pegamento. Estoy solo en una pequeña estancia. Inmóvil, pálido, protegido por un cristal y cubierto a medias por un montón de flores. Muy alegres”

La novela comienza en el funeral de Gabriel, un joven de diecisiete años que ha fallecido en un accidente de moto. Sin embargo ese no parece haber sido el final para él, porque ahora ingrávido, transparente flota sobre la sala del tanatorio en el que velan su cuerpo observando las reacciones de todos los que le quieren dar el último adiós. Ahora se encuentra en el mundo de los muertos y él no pude ser visto ni escuchado. Pero no fue la única víctima del accidente y Julia, una profesora de veintinueve años, tuvo la mala suerte de perder la vida en ese mismo momento cuando el tubo de escape de la moto salió despedido e impactó en su cabeza. Julia también ha pasado a ese mismo estado y enfadada con Gabriel desea encontrarle y recriminarle su acto.

Pudiera parecer que Transparente es una novela dura y lacrimógena y aunque en ciertos momentos resulta muy emotiva yo creo que la autora le da el tono perfecto para que a la vez que te provoque reflexiones sea una novela ligera y entretenida. Anna Cammany nos hace observar desde otra perspectiva los ritos funerarios, como nos despedimos de los seres queridos, los sentimientos que acompañan a las familias que sufren una perdida, como se enfrentan a esta ausencia, el duelo o la forma en que retoman sus vidas al final algo que todos hemos experimentado o tendremos que experimentar en algún momento de nuestra vida. Obviamente es una novela donde la fantasía juega un papel importante al imaginar la autora qué es lo que ocurre tras la muerte y proponérselo al lector. Y ya dependerá de cada uno como lo encaje.

Serán dos los principales personajes en los que se centre la acción. Uno de ellos es Gabriel, un joven de diecisiete años con un espíritu rebelde, descarado y burlón al que parece que no le ha importado morir, incluso en cierto modo parece una liberación. Aficionado al arte urbano y a los videojuegos poco a poco veremos cómo evoluciona el personaje. Si al principio parece no importarle nada, pasar de todo y reírse con el transcurso de las páginas veremos cómo toma conciencia de lo que les sucede a los demás e intentará desde sus posibilidades cambiar el rumbo de sus vidas.  También llegaremos a comprender el porqué del carácter de este personaje que tiene el origen en su propia familia.

Julia en cambio ve la vida con otros ojos. A sus veintinueve años llevaba una vida normal y corriente y es, relativamente feliz, siendo profesora y viviendo con su novio Jaume. Para ella la muerte ha sido, al contrario que para Gabriel, un gran disgusto y revés. Ella si disfrutaba de su existencia. Comprendemos su enfado y su rabia con Gabriel aunque como digo la relación que surge entre estos dos personajes transparentes les hará cambiar mucho. Y verán todo desde otras perspectivas. Cada uno cambiará en una dirección diferente pero terminará uniendo sus puntos de vista. Pero de esto ya no os puedo contar nada.

La autora nos narra la historia en primera persona desde la perspectiva de sus dos protagonistas alternando capítulos en que cada uno de ellos irá contando sus vivencias, impresiones y emociones junto a otros capítulos en los que aparecen juntos y en los que vamos viendo cómo se forja su relación. La autora cuenta con un estilo ligero, con unas frases sencillas y directas que junto a una estructura formada por capítulos muy cortos (algunos no tienen más que un par de frases) hacen que su lectura sea tremendamente ágil y fluida.

Contar una historia en la que hay que dar voz a dos personajes no siempre resulta fácil, sobre todo porque cada uno de ellos tiene que tener un pensamiento propio, un carácter diferente y con ello una forma de expresarse propia. Y en este sentido Anna Cammany tiene un sobresaliente. Ha diferenciado muchísimo las dos voces de sus personajes adaptando el lenguaje, la forma de pensar y de ver las cosas de un joven de diecisiete años y la de una mujer de veintinueve con cada uno de los caracteres que les particularizan.

Conclusión

Transparente resulta una novela entretenida y de fácil lectura que te hace reflexionar sobre la vida y la muerte. Sobre lo que tenemos, lo que nos falta y cómo podemos conseguirlo. Una novela en la autora explora también las relaciones afectuosas desde un punto de vista diferente.



miércoles, 19 de julio de 2017

Ella lo sabe - Lorena Franco



Título: Ella lo sabe
Autora: Lorena Franco
Publicación: Ediciones B, junio de 2017
Páginas: 536

ELLA LO SABE.

DESCÚBRELO TÚ

«Vi irse a María con Víctor el jueves a las dos y media de la madrugada. Él volvió y ella, desde entonces, está desaparecida.»

La rutina de Andrea, una escritora de thrillers traumatizada por un horrible suceso del pasado y un matrimonio que está a punto de romperse, se ve interrumpida por la inesperada llegada de su cuñado. Víctor es un tipo silencioso y extraño del que no sabe nada.

Su manía de fisgonear a través de la ventana de la cocina la vida de sus vecinos, la llevará a descubrir que una madrugada estival cualquiera, en la calle de la urbanización en la que vive y donde nunca pasa nada, su vecina María se sube en el coche de su cuñado. Él vuelve pero María no.

Mis impresiones

Ella lo sabe no es la primera novela de Lorena Franco, que aparte de haberse autopublicado también ha trabajado mucho como actriz, pero si es la primera vez que yo me cruzo con ella. No tengo referencias de sus anteriores novelas pero en esta ocasión se trata de un género que se ha llamado “thriller doméstico” y que a mí en cierto modo me ha recordado a La chica del tren.

“El Monstruo está cerca, lo noto.
En el interior de mi cerebro, martilleos y risas absurdas quieren jugar conmigo y volverme loca.
Tengo una venda en los ojos, y no puedo desatarla con las manos tan entumecidas.
Es un lugar minúsculo y claustrofóbico, apenas puedo respirar.”

Andrea lleva viviendo dos años en una urbanización a las afueras de Barcelona desde que un trágico suceso hizo que su marido Nico y ella decidieran abandonar el piso en el centro de la ciudad en que vivían. Pero esta nueva vida no ha conseguido que Andrea se reponga y logre reconducir su vida. La relación con su marido está prácticamente rota y ella está muy lejos de ser la escritora de novela negra que pretende ser. Así pasa los días asomada a una ventana observando la vida de sus vecinos y ahogándose en su adicción, cada vez más peligrosa, a las pastillas y el alcohol.

Sin embargo cuando Víctor, su cuñado al que apenas conoce, llega desde San Francisco la situación empeora. Su carácter arisco y misterioso hacen que Andrea se sienta incomoda e intimidada en su propia casa. Cuando una noche ve como María, una vecina, desaparece junto a Víctor en su coche para no regresar más, Andrea comienza a sospechar que algo muy grave ha pasado.

Este es el punto de partida de una de esas novelas que te atrapan desde el principio. Lorena Franco siembra desde el principio unas bases cargadas de incógnitas. Al comienzo de la novela iremos conociendo como es el día a día de la protagonista, como ha llegado a esa urbanización en la que vive y las razones por las que ha llegado al estado en que está. Luego la autora va complicando las cosas y construyendo una madeja dificultosa en la que yo como lectora me he sentido descolocada en ciertos momentos. No sabía qué me iba a encontrar al volver la página lo cual me ha gustado y me ha hecho pegarme a la historia.

Andrea es un personaje al que vemos como poco a poco se autodestruye. Algo que vivió en el pasado la ha hecho perder el rumbo de su vida. Su matrimonio se va a pique y con él los proyectos de tener el hijo que tanto ha deseado. Nico, su marido, cada vez está más ausente y su única vía de escape son ciertas sustancias que la reconfortan. Es un personaje que transmite lástima, que no sabemos si creer del todo y algunas veces incluso no puede parecer patética. No solo despertará esa empatía por el estado en que se encuentra sino porque no hay nadie a su alrededor que parezca preocuparse por ella y ayudarla a salir del pozo emocional en que se encuentra. Ya no tiene vida y lo único que hace es observar a sus vecinos y elucubrar sobre sus vidas.

La aparición de su cuñado le supondrá un nuevo escollo en su vida. Un personaje misterioso, parco en palabras y del que Andrea no se fía (y pronto descubriremos que con razón). También nos encontramos con una pareja que vive en el mismo vecindario, Carlos y María, que al principio parecen el matrimonio perfecto pero iremos descubriendo que no son lo que parecen o intentan aparentar. Lo que más me ha gustado de los personajes es que la mayoría de ellos no son buenos ni malos absolutos. Tienen muchos claroscuros y se mueven por una amplia gana de sentimientos y emociones tales como el deseo de venganza o el odio aunque también tienen momentos en que sus sentimientos son más puros y bondadosos.

En Ella lo sabe nos vamos a encontrar muchas referencias al libro La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón. Una historia que se desarrolla en Barcelona así como una parte de esta novela. Pero las alusiones a la historia de Carax no son gratuitas porque será un libro que condicione en gran medida la vida de su protagonista incluso aquellos lugares que en su día Zafón recorrió en su novela.

Y con personajes, escenarios y trama crea en el lector una sensación asfixiante, de desorientación y de impotencia. Ella lo sabe tiene una trama muy compleja que como he comentado antes no sabía de qué forma la autora iba a salir airosa del berenjenal en que se había metido. Lorena Franco es capaz de mantener el suspense desde el principio al fin porque sabe hacer que la historia no se estanque y que vaya evolucionando con diversos giros argumentales. Si bien también es cierto que en el ecuador de la novela sentí que la historia se ralentizaba y el ritmo se pausaba en exceso. Quizás algunas páginas menos hubieran redondeado la historia. Aunque al final lo recupera, reconduce la historia y nos deja un desenlace emocionate aunque un tanto abierto. ¿Habrá segunda parte?

La novela está narrada siempre en primera persona pero a través de la voz de varios personajes que nos dan su perspectiva y van aportando información a la historia. Me ha gustado como va intercalando sus voces y solapando partes de la historia que sería difícil que otro tipo de narrador nos transmitiera con tanta intensidad. El estilo narrativo es muy sencillo y fluido lo que contribuye a que la novela se lea con agilidad.

Conclusión

Ella lo sabe es una de esas novelas que atrapan al lector, que cuida su atmosfera, que presenta personajes con muchos matices y que resulta muy entretenida.