viernes, 29 de noviembre de 2013

Resumen de noviembre




Recomendaciones del mes de noviembre

Son los libros que destacan entre todas las lecturas del mes:

-  Primavera helada - Kyung-sook Shin, una lectura delicada, sutil y llena de belleza
- Ácido sulfúrico - Amélie Nothomb, si eres mordaz, crítico y amante de lo diferente.
- Las muchachas de Sanfrediano - Vasco Pratolini si te gustan las historias sencillas pero chispeantes.
- La niña de nieve - Eowyn Ivey, si aprecias la magia de los cuentos

Mis lecturas del mes de noviembre han sido:

Dies Irae
La tierra de nuestros padres
Ruth
Valeria en el espejo
Valeria en blanco y negro
Doctor sueño
Primavera helada
Las muchachas de Sanfrediano
La habitación oscura
El brillo de la estrella del Sur

Todas las reseñas de noviembre

·  Escriba de tinieblas / Circo dragosi – Fermín Moreno

Próximas reseñas: Un avance de las reseñas que publicaré durante el mes de noviembre son: Valeria en blanco y negro, Doctor Sueño y El brillo de la estrella del Sur.

Títulos pendientes: Los libros que este mes he marcado como lectura segura son El secreto de Aurora Lloyd y Valeria al desnudo.

En cuanto a retos: 


Reto Sumando 2013: Realizado
Reto generación Kindle: Realizado
Reto 100 libros: Realizado
Reto en femenino: Realizado
Reto Orgullo y prejuicio: Realizado
Reto Seamos realistas: Realizado

En el blog tengo un sorteo abierto:

jueves, 28 de noviembre de 2013

La niña de nieve - Eowyn Ivey


Título: La niña de nieve
Autora: Eowyn Ivey
Publicación: Grijalbo, noviembre de 2011
Páginas: 398

En Alaska, 1920, la sorprendente aparición de una niña convierte el sueño de un matrimonio maduro de tener una hija en realidad, pero: ¿habrá realmente surgido la niña de la nieve?

En los silenciosos bosques nevados de Alaska, la aparición de una niña misteriosa y salvaje cambiará la vida de una pareja que se había refugiado en ese paraje blanco huyendo de la tristeza y la monotonía de la ciudad. Una historia conmovedora sobre el amor, la ilusión, las segundas oportunidades y la capacidad de creer, ambientada en las hermosas y agrestes montañas de un país tan bello como duro, tan desafiante como inspirador.

Mi experiencia con la novela

Nunca se es demasiado mayor para dejarse llevar por la magia de los cuentos y esto es algo que he comprobado cuando La niña de nieve ha caído en mis manos. Una lectura que me ha emocionado, que he disfrutado de principio a fin y que estoy segura que tardaré en desprenderme de ella.

Cuesta creer que sea el primer libro de su autora, Eowyn Ivey, porque ha conseguido como resultado una obra muy interesante basada en una antigua leyenda rusa llamada Snegurochka (La doncella de nieve) en la que una pareja de ancianos que no pueden tener hijos crea una niña de nieve que cobra vida. Y a esto yo le llamo talento.

“Mabel ya sabía que habría silencio. Al fin y al cabo se trataba de eso. De un silencio libre de arrullos y de llantos de bebés. Sin gritos de niños que juegan en las casas vecinas. Sin el rumor de pasitos sobre unos escalones de madera gastados por los años y las generaciones, sin el traqueteo de juguetes arrastrados por el suelo de la cocina. Desaparecerían todos esos ruidos que clamaban su fracaso y su pena, y en su lugar solo habría silencio.”

Así comienza esta historia que nos sitúa en Alaska en el año 1920. Jack y Mabel son una pareja de mediana edad que en un último intento de encontrar la felicidad se han trasladado a un paraje alejado del mundo para vivir los dos solos en paz y tranquilidad. Desde que una decena de años atrás perdieran un hijo al nacer se sienten profundamente tristes.

Una noche, durante un gran nevada, algo les ronda el corazón y crean cuidadosamente una niña de nieve a la que visten con algunas de sus ropas. A la mañana siguiente tanto la ropa como la muñeca han desparecido y justo comienzan a ver en los alrededores de la casa una pequeña niña de dorados cabellos, ojos azules y una piel tan blanca como la nieve acompañada de un zorro salvaje. Esta aparición cambiará sus vidas.

Indudablemente su historia resulta llamativa y sugerente a priori pero una vez te sumerges en ella resulta tremendamente adictiva. La niña de nieve es una novela que destila emociones muy distintas. La ilusión, desilusión, el amor, la amistad, la solidaridad, la tristeza, la lealtad son sentimientos presentes en sus páginas.

Las dos figuras protagonistas me han resultado tremendamente entrañables. Mabel y Jack son capaces de generar una inmensa ternura en el lector. El silencio, la tristeza y la desesperanza se ha instalado de forma permanente en sus vidas. Se trata de una pareja que aprovechando que el gobierno federal de Alaska buscaba granjeros que se instalaran a lo largo de la ruta de ferrocarril abandona la comodidad de su hogar, su entorno reconocible para mudarse a uno de los lugares más inhóspitos de la tierra con tal de obtener paz y tranquilidad huyendo de los recuerdos y el dolor. Después de perder a su hijo recién nacido, de quien ni siquiera había podido despedirse, Mabel se había ido marchitando y encerrando en sí misma. De repente las reuniones familiares se convirtiendo en un suplicio, niños y embarazadas en un tortura, en un recuerdo constante de lo que había perdido y nunca podría recuperar. Jack en cambio, lo vive a su manera, en el silencio, cansado de trabajar una tierra árida y yerma de la cual apenas es capaz de obtener alimentos.

Pero cuando esta preciosa niña aparece de repente la ilusión y una pizca de toda la felicidad que habían perdido vuelve a sus vidas. La pequeña se llama Faina y deambula sola por el bosque, aparece y desaparece con su pequeño abrigo azul envuelta en un halo de misterio. Mabel está convencida de que es una niña mágica, el muñeco de nieve que ellos mismos crearon ha cobrado y vida se ha convertido en persona. Esta idea surge de una leyenda narrada en un libro que su padre le leía en la infancia. Pero la leyenda siempre acaba mal y el miedo termina por aparecer.

Poco a poco y gracias a la niña la pareja va sintiéndose capaz de relacionarse con otros granjeros que viven cerca y su sensación de desamparo y aislamiento va desapareciendo. Encuentran dos amigos en la pareja de granjeros Esther y George, personas desinteresadas a las que convertir en su familia, con las que trabajar codo con codo y con las que recuperar las risas.

Uno de los grandes aciertos de su autora es narrarnos la novela como si se tratase de un cuento en el que la magia es un aspecto fundamental. No es magia en el sentido fantástico sino más cerca del realismo mágico. Eowyn Ivey juega constantemente con diversos elementos que crean ambigüedad y de forma que causan distintas percepciones en el lector. ¿Realidad o ficción? ¿La niña es de nieve o carne y hueso? Una cuestión que deja, de forma muy adecuada, en el aire durante la novela y a la que cada cual podrá ir interpretando según su punto de vista porque ella no revelará fácilmente sus bazas.

La ambientación en la novela es excelente. Gracias a las preciosas descripciones de su autora sentimos el frío en nuestra piel, el paisaje inmaculadamente blanco, los silenciosos bosques, el agua congelada, los animales salvajes. Este entorno juega un papel fundamental en la novela. No sólo intensifica la sensación de soledad en que viven sus protagonistas en una granja alejada del mundo en pleno bosque sino que les hace enfrentarse a unas condiciones de vida muy duras autoimpuestas por ellos mismos. La dificultad para trabajar la tierra, la escasez de dinero y alimentos les hace superarse, ir más allá y encontrar sus caminos. 

La novela se estructura en tres partes, dividas a su vez en capítulos de corta extensión, más un epílogo. Para narrarla Eowyn Ivey utiliza una prosa sencilla y natural pero muy cuidada y tremendamente sugerente. Con frases muy acertadas y de gran belleza. El ritmo en la novela es pausado aunque su lectura resulta muy ágil y es capaz de mantener el suspense intacto durante la misma pero no sin pasar por un pequeño escollo en el que durante algunos capítulos y de forma momentánea parte del hechizo se pierde y la trama da un giro inesperado pero que la autora es capaz de recuperar y alzar de nuevo el vuelo.

Conclusión

La niña de nieve es un cuento plagado de magia, una historia emocionante y bella. Una lectura deliciosa para disfrutar de principio a fin, para enternecerse con sus personajes y disfrutar de la magia de los cuentos.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un refugio para Clara - Marta Estrada



 Título: Un refugio para Clara

Autora: Marta Estrada
Publicación: Destino (Áncora y Delfín), julio de 2013
Páginas: 444

Una tarde de lluvia, Clara pierde el control del coche que conducía provocando un accidente que dejará a Belén, su hija de siete años, parapléjica. Las horas en vilo en el hospital, los días en coma, los meses de rehabilitación intentando que la vida de la pequeña consiga algo de normalidad, le revelan a Clara que puede sacar fuerza de no sabe dónde para afrontar la tragedia, pero a la vez, la van sumiendo en un estado de agotamiento y culpa que su exmarido, absolutamente insensible a su dolor, aviva y alimenta.

Unos días de excursión del colegio de Belén le permiten finalmente tomarse un respiro y Clara emprende un viaje a un lugar del Pirineo donde encontrar un poco de paz. Pero una tormenta de nieve la hace tomar el rumbo equivocado y la obligará a refugiarse en la cabaña de un hombre arisco y taciturno, Éric, quien a pesar de ofrecerle su ayuda resulta molesto con su presencia. Ese tiempo en la cabaña, aislados del mundo, serán días de confesiones mutuas, de pequeñas y grandes complicidades entre dos seres heridos pero con una férrea voluntad de vivir.

Y también serán días de grandes descubrimientos, de los cuerpos y de los corazones, y de la revelación de que no existe nada más erótico que el amor.

Mi experiencia con la novela

Aunque me había fijado en principio en este título por cuestiones meramente estéticas (la portada me encanta), en la red había opiniones muy positivas sobre ella y al introducirme en su lectura me ha sorprendido mucho y para bien. Quizás me había dado la sensación de que esta era una novela ligera, romántica e ideal para el verano pero al abrir sus páginas me he encontrado con algo distinto.

Un refugio para Clara no es una novela para leer distraída y de pasada, sino una novela que toca temas tan delicados como las minusvalías o el maltrato psicológico con un gusto extremo y una gran delicadeza. A pesar de ello y de que hay momentos durísimos en la historia no es un drama lacrimógeno sino una historia de superación y de segundas oportunidades. Una historia que nos enseña que si uno guarda el dolor en su interior y nunca lo exterioriza este no hace más que crecer.

La historia comienza cuando la protagonista, Clara, decide emprender un viaje aprovechando que su hija va a pasar unos días en una excursión organizada por el colegio. Su hermano ha elegido para ella un lugar de los Pirineos donde desconectar, descansar y darse un respiro. Los últimos meses han sido especialmente duros desde que su hija Belén se quedará parapléjica tras un accidente de tráfico que ambas sufrieron una tarde en la que la lluvia azotada con fuerza y cuando Clara conducía el coche. Los meses pasados en el hospital cuidando de su pequeña, el coma, la lenta recuperación, la culpabilidad, el abandono de su trabajo y un ex marido que la atormenta constantemente son la realidad diaria que ha vivido durante el último año y medio.

Pero cuando se dirige hacia el pueblo donde ha de pasar los próximos días se queda dormida en el tren y se baja en la estación equivocada. Sin ser muy consciente del peligro comienza a caminar en una dirección errónea en medio de una tormenta de nieve que amenaza su vida. Por suerte termina encontrando una cabaña en medio de un hayedo donde gracias a la persona que la habita podrá refugiarse. Allí se verá obligada a esperar a que el temporal amaine mientras comparte el espacio con Éric, un hombre taciturno y áspero a quien la presencia de Clara parece molestar.

El refugio de Clara en la cabaña no es simplemente un lugar físico donde ponerse a salvo de la tormenta sino un lugar donde aprenderá a ordenar sus sentimientos y compartirlos con Éric, que a su vez también guarda mucho dolor en su interior.

Los dos protagonistas de la historia son Clara y Éric. Ella es una mujer de treinta y seis años que lleva algunos divorciada de un hombre frío e insensible que la atormentaba y anulaba. No sólo se conforma con haberla maltratado psicológicamente durante su matrimonio sino que después de que su relación terminara ha seguido dañándola e intentando doblegar su voluntad utilizando a la hija que ambos tienen en común. Al menos antes del accidente, Clara era una mujer vital, enérgica y resolutiva, ahora la culpa y los remordimientos le han pasado factura, la van devorando poco a poco y se encuentra un poco desorientada. Después del accidente abandonó su prometedora carrera como auxiliar de producción en una productora de cine y lo cambió por el trabajo en una tienda que le permite contar con más tiempo para dedicarse a Belén. Consciente de que su hija nunca podrá hacer ciertas cosas y siempre se encontrará con ciertas limitaciones en su vida este pensamiento le causa un inmenso dolor. Ella conducía el coche y se siente la responsable.

Aunque he sido capaz de conectar bien con Clara, entenderla y ponerme en su lugar sin duda ha sido Éric quien me ha conquistado plenamente. Me ha parecido un personaje con mucha profundidad, complejo, con matices y muy real. Éric es un joven traductor de treinta y ocho años. Al igual que Clara está divorciado y vive de forma solitaria en la cabaña del bosque junto a Linuc, un perro señal que le sirve de apoyo en algunas cuestiones que por la sordera que padece desde la adolescencia le resultan dificultosas. Es un hombre deportista y activo que decidió aislarse del mundo cuando un terrible suceso cambió su vida de forma irremediable.  La relación que se establece entre estos dos personajes en principio no resulta muy alentadora ni fácil, las dificultades para comunicarse junto a dos caracteres muy contrarios dan lugar a malentendidos y desconfianzas pero poco a poco estos dos personajes, muy perjudicados por la vida, comprenderán que sólo compartiendo sus sentimientos pueden encontrar de alguna manera el camino para aliviar su culpa. A través de sus confesiones y confidencias encontrarán un espejo en el que mirarse, una forma de encontrar un nuevo punto de vista a su situación.

La relación va pasando por distintas fases y poco a poco los protagonistas van acomodándose el uno en el otro sin poder obviar la atracción que surge entre ellos de forma inmediata superando la barrera de la comunicación y demostrando que a veces las  palabras sobran. 

“Sonia le había dicho una vez que, cuando entre dos personas se hacía imprescindible hablar, cuando no se podía evitar el hurgar en la mente en busca de algo que decir, era sin duda porque algo fallaba” (Página 87)

Por tanto el  amor y un punto de erotismo también tienen su parte de protagonismo en la novela. Los dos protagonistas ya han estado casados y en el caso de Clara su experiencia no pudo más negativa.

La novela se estructura en cincuenta y siete capítulos precedidos por un prólogo y que concluyen a través de un epílogo. La narración en tercera persona omnisciente resulta un relato sencillo, emotivo y conmovedor en el que no hay demasiada acción pero donde se detallan con bastante minuciosidad los sentimientos de los dos protagonistas. La novela es extraordinaria en detalles y descripciones que quizás en algunos momentos resultan excesivos y que llegan a ralentizar la lectura. A cambio obtenemos la base para comprender todo perfectamente y una relación muy creíble que se desarrolla poco a poco y sin brusquedad a pesar de los pocos días en que transcurre. Además la autora sabe imprimir cierto toque de intriga a través de la historia que vivió Éric y que dio al traste con toda su felicidad y que no conoceremos de forma inmediata.

Os decía al principio que en esta novela se tocan temas muy delicados. Uno de ellos es la situación de las personas con algún tipo de minusvalía. En referencia a este, la novela me ha hecho reflexionar sobre cuestiones muy interesantes que nunca me había planteado. Por ejemplo nunca se me había pasado por la cabeza, aunque parezca evidente, que una persona con dificultades auditivas tuviera otra forma de concebir el mundo y sus percepciones de las cosas serían diferentes a las mías. Marta Estrada hecho un maravilloso trabajo para que lleguemos a asomarnos y comencemos a comprender de esta forma su mundo.

Conclusión

Un refugio para Clara en un relato sentimental y emotivo que nos muestra que por muy duro que sea el pasado siempre podemos encontrar la forma de vivir el presente y mirar hacia el futuro. Se trata de una historia con personajes sólidos, reales y atractivos y una trama delicada.