martes, 31 de enero de 2012

El efecto Star Lux

Germán Casanova Casa-Ángel  es un médico forense acostumbrado a tratar en su día a día con la muerte y familiarizado con la acción de desmenuzar y desentramar todos los secretos que esconden los cuerpos ya sin vida que descansan sobre su mesa de trabajo.

Hasta el día en que descubre con sorpresa que su siguiente trabajo no es ni más ni menos que su mejor amigo desde la infancia, Tino Polo, el cual se ha suicidado. Para acabar su vida se ha colgado de la torre del campanario de la iglesia arciprestal de Vinaroz, un pequeño pueblo costero de la Comunidad Valencia.

Germán cree que puede controlar la situación, superar la muerte de su amigo y realizar su cometido con templanza, hasta el momento en que se encuentra frente a su cadáver y no solo sus manos comienzan a temblar sino que descubre que entre ellos había muchas cosas pendientes de decir.

Así mientras Germán va realizando poco a poco la autopsia que realmente determine las circunstancias de su muerte, se establece entre ellos una conversación sincera de todo aquello que no quisieron o pudieron decir en vida.  Una conversación que nos descubrirá como fueron sus vidas y quizás cuales fueron los hechos que impulsaron a Tino a acabar su relación con este mundo.

Personajes

Los principales protagonistas de la novela son Germán y Tino que se habían conocido cuando solo eran unos niños. Su amistad nunca fue ni la mejor ni la más perfecta pero siempre permanecieron uno cerca del otro.

Germán pertenecía a una familia adinerada. Vivian en Valencia y veraneaban en Vinaroz donde su abuelo era el director de una fábrica de destilación de agua oxigenada.

Su padre murió cuando él tenía aun muy poca edad, en una sospechosa explosión producida en la fábrica de su abuelo. Su padre era químico industrial y experto en explosivos por lo que todo el mundo sospechaba que el mismo había provocado el accidente. Con la sospecha de que se había inmolado Tino se sentía abandonado por su padre.

Es en el pueblo donde tras unos comienzos un poco difíciles logra entablar amistad con unos críos de su edad. Son Tino polo, Tito Carreras, Juan Verdala y Rumore entre otros. Unos niños muy distintos a él pero con quien logra establecer una relación sincera.

Con el tiempo, Germán se dedicó a estudiar medicina y opositar para ingresar en el cuerpo de forenses del estado. Un trabajo que se tomó con ahínco y decisión para terminar con suficientes meritos.

En el amor no tiene demasiada suerte porque no hay muchas mujeres que han pasado por su vida. La única mujer que ha conocido es Aitana una ginecóloga un poco peculiar. Mantenían una relación a tres bandas ya que también vivía con ellos el fantasma de su anterior marido, que tenía voz y voto en todo lo que sucedía, un catedrático que había fallecido en una operación de trasplante. Aitana tenía el convencimiento de que el matrimonio era un vínculo que se adquiría para siempre y cuando su marido se fue aún le quería así que no acababa de aceptar su ausencia. El único motivo que encontró para estar con Germán fue su deseo de ser madre, pero él no estaba muy dispuesto a complacerla.

Tino Polo en cambio pertenecía a una familia de pescadores que se ganaba la vida en Vinaroz con lo que obtenía del mar. A diferencia de Germán no pasó su juventud estudiando sino que se graduó en la Escuela Militar de Buceo y viajó por el mundo con distinta suerte. Se embarcaba constantemente en labores complicadas o peligrosas donde a menudo se jugaba su propia vida.
Mali, Gambia, Nigeria, Ghana o el Congo fueron solo algunos de sus destinos, en los cuales aprendió otras culturas y otras formas de vivir la vida.

Al final volvió a Vinaroz y con ello a la mujer que amaba.

Esmeralda, es la persona que había conquistado su corazón, una mujer despampanante, de esas que llaman la atención a simple vista. Hija de padres separados trabajaba como camarera en un pub y estudiaba hostelería.

Después de que Tino volviera de uno de sus viajes, decidieron casarse y entre ellos surgió una especie de relación de amor-odio. Amor por parte de Tino pero odio por parte de ella. Ambos buscaban cosas distintas y mientras Tino quería conservar a su mujer en su casa libre de ojos ajenos, ella quería vivir y ver mundo, lo que no podía hacer al lado de Tino.

Tito Carreras, primo y compañero de aventuras de Tino. Se había licenciado al mismo tiempo en la Escuela Militar de Buceo y ambos fueron a recorrer el mundo juntos. Los primos nunca se separaban y sus vidas, desde su nacimiento, habían transcurrido a la par.

Estilo

La novela, cuenta con 421 páginas dividas en tres partes. Estas son el suelo, el amor y la muerte, más un epílogo.

Narrada en primera persona por el protagonista se compone de fragmentos en los que abundan los saltos en el tiempo. El momento actual se sitúa en el instante en que Germán realiza la autopsia a Tino y comienza su anhelada conversación con él. A través de ella, volvemos al pasado y de forma lineal nos va contando sus vidas, desde que se conocieron.

La novela cuenta con una prosa directa pero efectiva. Utiliza un vocabulario sencillo no exento de mucha personalidad. Carece de ambages y conserva un tono sumamente reflexivo durante toda la novela. Y lo hace con una visión un poco subjetiva del protagonista.

En ocasiones resulta un poco cruda o escabrosa, sobre todo si uno es un poco delicado y tiene reparos en cuanto a la anatomía del cuerpo humano o el tema de la muerte. El autor demuestra ampliamente que tiene unos vastos conocimientos sobre el cuerpo humano y sobre filantropía. Es de esas novelas en que se nota que el escritor cuenta con una amplia cultura.

El escenario que mas resalta en la novela es el mar, una masa de agua que está constantemente presenta en la vida de los protagonistas.

Mi opinión

El libro comienza con la siguiente frase: “Morir y despertar son dos procesos de tres minutos aproximadamente, y el sábado, durante este tiempo que nadie sabe si es lo único que tienen en común, estuve a punto de encontrarme con Tino Polo”.

Tras este comienzo que, al menos, genera curiosidad Ballester nos va introduciendo en la vida de los dos protagonistas, uno muerto y uno vivo, para conocer no solo su presente sino también su pasado. Nos conduce de forma lenta pero segura a como y donde comenzó su relación de amistad.

Pasamos por ello a través de un mundo en el que tiene tanto sentido la vida como la muerte, porque la mismísima muerte también es una de las protagonistas de la novela, al menos la que le da origen.

Esta novela es un compendio de muchas cosas. Por un lado encontramos un perfecto análisis de muchas de las relaciones que establecemos los seres humanos y como van influyendo en nuestra vida, la amistad, el amor, el amor fraternal son los puntos clave de esta novela. Nadie vive aislado y el fruto de este proceso de socialización el que influye decisivamente en nuestra vida y nos hace cambiar, evolucionar y que nos comportemos como lo hacemos.

Nos habla de Germán que no quiere tener hijos porque está convencido de que su padre le abandonó. Cómo Tino gracias a Germán decide escapar del triste destino que le esperaba como pescador o la relación destructiva que tiene con su mujer. Pero también de la lealtad entre Tino y Tito, el valor de la amistad y otras muchas cuestiones.

La amistad entre Germán y Tino no es perfecta como la mayoría de las que existen en la vida real. Tienen sus mas y sus menos, sus traiciones, sus secretos. Hay una frase que refleja muy bien una cuestión que veo muy acertada.

“Dos nos son verdaderos amigos hasta que se enfadan y después se reconcilian”(Página 21)

A la vez también realiza una dura crítica de la sociedad en que vivimos. Nos habla de la ambición, de los problemas familiares y conyugales, de la identidad sexual y de muchas otras cuestiones actuales, la esclavitud sexual, la inmigración o la problemática de las custodias cuando una pareja con hijos se separa. Cuestiones que están muy presentes en la sociedad.

Una de las grandes riquezas de esta novela son los personajes complejos y con muchos matices. Germán es un hombre que está muy acostumbrado a trabajar codo con codo con la muerte, Tino es un hombre que desea huir del mundo al que pertenece, Esmeralda una mujer que nunca se conformara con lo que tiene, Aitana una loca obsesionada con un muerto y así hasta completar con los otros personajes. Cada uno de ellos con una personalidad distinta pero muy bien definidos.

Aunque conocemos de antemano el futuro o final de uno de los protagonistas la novela no pierde ni un ápice de interés.

Conclusión

Para concluir, solo decir que es una novela muy suculenta que puede tiene mucho que ofrecer y da para reflexionar ampliamente sobre la vida y la muerte, la lealtad y las relaciones.

Con un argumento muy atractivo, unos personajes muy bien perfilados y una prosa inconfundible es una novela que merece la pena leer.





jueves, 26 de enero de 2012

Un calor tan cercano - Maruja Torres


Manuela es una exitosa escritora de novela negra. Una noche recibe dos llamadas de teléfono, la primera le anuncia la muerte de su madre, y la segunda de Jaime Sóller, otro escritor de novela negra, le informa que una mujer intenta ponerse en contacto con ella. En su poder, tiene una foto fechada en 1954 donde aparece ella.
Estos dos hechos que aparentemente no están relacionados le llevan a abandonar momentáneamente el presente para sumergirse en el recuerdo de una época determinada de su infancia.
Este recuerdo la sitúa en la primavera de 1954 en el piso de la calle Unión donde vivía con su madre y sus tíos. Un lugar sórdido y esperpéntico de donde deseaba escapar, donde no existían las ilusiones ni los sueños, donde se crió sin el cariño de su madre.
Pero ese año ocurrió una cadena de acontecimientos que le llevarían a crecer, madurar y perder toda su inocencia. A partir de entonces su perspectiva cambió totalmente.
Personajes
Manuela es la protagonista de la historia. Al comienzo del libro tiene cuarenta y cinco años y acaba de recibir la noticia de la muerte de su madre con quien no tenía una buena relación. Manuela es una mujer con coraza porque los desengaños de la vida le han llevado a desdoblarse e interiorizar de forma distinta los sentimientos pero también a omitir todo lo negativo que le va sucediendo. El dolor no ha causado ninguna brecha en ella pero a pesar de todo este hecho le lleva al pasado.
Mediante un flashback conocemos a la pequeña Manuela. Una niña de once años aquejada de tos bronquítica, hija de un hombre violento y alcohólico que tras abandonar su madre, Mercedes, y a ella son acogidas por sus tíos que viven en un piso de la calle unión.
Pero Manuela no es una niña cualquiera porque no ríe, no juega y no es capaz de relacionarse con otros niños. Nunca ha ido a la escuela y es su tío quien se ocupa más o menos de su precaria educación.
Los tíos se llaman Ismael y Amelia. Para Ismael la vida tampoco ha sido muy amable. Vive en una ratonera. Se casó sin amar a su mujer por la presión de un falso embarazado con el que ella le engatusó. Con los años sus diferencias se han acentuado y no solo hay carencia de amor, si no que la pareja tampoco se entiende.
Mientras el tío es un hombre que le da amor, la cuida, y le enseña. Amelia es una mujer descorazonada que la amedrenta psicológicamente. Le gusta dominar a los demás y sobre Mercedes, la madre de Manuela, ejerce una absoluta y poderosa tiranía. Tal que fue ella quien la impulsó a casarse con el hombre que más tarde la maltrataría.
Su tío es un sastre que se dedica a coser para la gente del barrio ayudado por las dos mujeres, sobre todo arreglando prendas usadas. Un negocio que les da justo para comer y no les permite ningún lujo.
Irene es una sobrina de Ismael con quien frecuentemente se encuentran tío y sobrina para pasar las tardes. Una chica de veinticinco o veintiséis años a quien Manuela adora. Pero que también tiene un trágico pasado. Su marido la dejó abandonada con un niño pequeño para irse a Francia supuestamente a trabajar. Y aunque prometió que volvería a buscarlos no han vuelto a saber nada de él. Manuela sospecha que entre Ismael y ella existe una relación amorosa aunque nunca ha podido confirmarlo.
Los Nacionales, asi es como llamaban a doña Asun y Fernando, un matrimonio vecino y adinerado que tenía una casa de empeños. Doña Asun se había encaprichado de Manuela porque pensaba que le daba suerte. Casi a diario requería sus visitas para que le leyera la revista Hola.
Mi opinión
A través de esta historia Maruja Torres nos construye un mundo hecho de recuerdos que vuelven a Manuela, la protagonista. Una niña que ante el comportamiento despótico de su madre y su tía, que son dos cotorras cotillas que alegraban de la desgracia ajena solo le queda refugiarse en su tío Ismael, el único que parece preocuparse por ella.
Sus primeros recuerdos nos llevan a ese piso Barcelonés donde tenían lo justo para comer y donde su mayor alegría era caminar por las calles de la ciudad junto a su tío y su prima Irene. El Liceo, las Ramblas, la Opera, la fiesta del Corpus y su vestido nuevo así como bares, librerías forman parte de esa pequeña parcela de su infancia.
Manuela recuerda las broncas de su madre y su tía con los vecinos del bloque, las envidias, las alegrías por el dolor ajeno y la tortura psicológica a la que ambas mujeres la sometían. Manuela nunca se sintió querida por su madre, al menos no después de que fueran a vivir bajo el dominio de Amelia. Tal es sus desdén hacia ella que incluso Manuela desea que desaparezcan.
Pero cuando Doña Asun se la lleva a una casa de campo que tienen en san Sebastián junto a Irene, para Manuela es como un soplo de aire fresco y un punto de inflexión en su vida. A partir de ese momento comienza a abrir los ojos, a entender, a pensar por sí misma. Pero también aprende que hay que luchar para ganar, que debe huir y escapar de ese ambiente, de esas mujeres controladoras y chismosas. Porque durante ese verano algo cambia en su familia, su tío que deja de ser esa persona dócil y amable que se preocupa por ella ante todo en la vida.
Aunque me he leído este libro en muy poco tiempo la historia no me llega a convencer. En gran parte porque a lo largo de la novela no ha pasado nada que logrará captar mi atención.
Mientras iba leyendo y consumiendo página tras páginas me daba la sensación de que a la novela le faltaba algo y aunque se supone que la historia debe transmitir a mí se me ha pasado sin pena ni gloria.
No he logrado en ningún momento empatizar con la protagonista. Sus recuerdos son demasiado estáticos y le falta un climax o al menos un argumento definido que nos haga saber hacia dónde conducen los acontecimientos que ocurren.
A pesar del título “Un calor tan cercano” la novela se me ha hecho distante y ajena. Y el estilo narrativo ha hecho que en diversas partes se me hiciera un poco pesada porque no es demasiado directo se pierde en melindres y algunas escenas parecen eternas porque en sí no tienen demasiado que contar.
Al leer la sinopsis y alguna que otra opinión en la red me parecía mucho más sugerente de lo que al final me ha resultado. Y eso que la ambientación en principio me llamaba la atención, una España de posguerra donde ya sabemos que había que buscarse la vida para comer, donde importaban otras cosas y donde la vida era diferente.
En cuanto a personajes, me ha dado la sensación que en la novela se clasifican en dos los buenos y malos. Los que están del lado de Manuela y los que no. Aunque están muy bien perfilados todos tienen un halo de tristeza a su alrededor.
Para concluir solo diré que no me ha gustado demasiado y la verdad es que tampoco se explicar mejor los motivos.



miércoles, 25 de enero de 2012

Por favor, cuida de mamá - Kuyng-Sook Shin


Park So-Nyo es una granjera coreana de 69 años que en una de sus visitas a Seúl, donde viven sus hijos, desaparece misteriosamente en la estación central.
Después de pasar toda la vida consagrada al cuidado de su familia sus facultades mentales han mermado y cuando su marido la dejó atrás para montar en el vagón de metro Park So-Nyo no pudo seguirle.
A partir de este momento sus hijos comienzan una búsqueda desesperada a través de las calles de Seúl, publicando anuncios en el periódico y repartiendo panfletos donde ofrecen una recompensa a quien indicara el paradero de su madre.
Pero el tiempo pasa y la madre no aparece. Con su ausencia sus hijos la tienen más presente en sus corazones. Conoceremos a través de sus voces como es la vida de esta mujer y como se sienten ellos, su culpabilidad y su miedo de no volver a verla. Los recuerdos les hacen examinar con lupa como fue la vida de su madre y a cuestionarse quien era en realidad. 

Park So-Nyo
Es una mujer humilde que ha sacrificado toda su vida al cuidado de su familia. Conoce sus propias  carencias y se avergüenza de ello, se crió en las montañas y nunca pudo aprender a leer ni escribir aunque le hubiese gustado.
Se casó con su marido sin conocerle y sin amarle cuando solo tenía diecisiete años mediante un matrimonio concertado que se apresuró debido a la guerra. Su marido tampoco la quería y se pasó la vida, yendo y viniendo, abandonándola y retomándola pero siempre sin tenerla en cuenta y sin contar con ella.
Con su fortaleza y buen hacer ha alimentado siempre a su familia, puesto que se ha dedicado a cultivar el campo y cuidar animales con una especie de don. Todo lo que tocaba daba sus frutos. Lo único que siempre tuvo claro es que sus hijos debían estudiar y tener una vida mucho mejor que la suya. Y para ello, trabajó sin descanso y sin apenas cuidar de ella misma. Siempre dio lo máximo a su familia, todo lo que estaba en su mano mostrando una generosidad enorme.
Con el tiempo comenzó a sufrir unas terribles jaquecas que la paralizaban y sufría en silencio sin comentar a nadie de su familia. La realidad se fue difuminando y comenzó a tener problemas para recordar cotidianas que hasta ese momento había realizado a diario. 

La familia

La narración corre a cuenta de su familia, son ellos quienes nos van desgranando poco a poco y a través de sus recuerdos, como fue la vida de su madre y su relación con ellos.

En el primer capítulo conocemos a Chi-hon la tercera hija, de forma que como si se narrars a si misma los acontecimientos que están sucediendo, la desaparición, la búsqueda y sus sentimientos vamos conociendo el entorno de la protagonista.

Chi-hon es una famosa escritora con treinta y cinco años que aún no ha tenido tiempo de casarse. Al igual que sus hermanos vive en Seúl, todos han huido de la precariedad del campo.  Su estilo de vida es muy activo, viaja mucho presentando sus libros y apenas tiene tiempo para visitar a sus padres ni siquiera para realizar una simple llamada de teléfono. Por esta razón su relación con su madre se había distanciado un poco.  Después de desaparecer su madre comienza a reflexionar como no había tenido paciencia para dedicarle a su madre el tiempo que necesitaba, como sus conversaciones se habían convertido en frases simples y vacías. En parte porque las correspondientes vidas de madre e hija tenían muy poco en común.
En el siguiente capítulo conocemos a Hyong-chol, el hijo mayor y favorito de Park So-Nyo. En quien ha vertido todas sus esperanzas y a quien más y mejor ha dado de los hijos. El único exento de colaborar en las tareas familiares y del campo para que gozase del tiempo necesario que requería el estudio. Un estudiante de matricula, inteligente y trabajador, que ha conseguido con mucho esfuerzo ser el director de marketing de una empresa inmobiliaria.   A pesar de todo Hyong-chol, cuyos esfuerzos nacían del deseo de poder cuidar mejor de su madre, no logra alcanzar lo máximo a lo que su madre aspiraba para él y se siente frustrado por ello.
El tercer capítulo corre a cargo del marido y padre de familia. Un hombre que se casó sin amar y que por ello trató con crudeza a su mujer. Y es a raíz de su desaparición cuando recapacita y se da cuenta de lo que en realidad necesita a su mujer y del daño que le produce su ausencia. Park So-Nyo siempre había estado ahí cuidando de todos, disponible, incólume, parara lo que pasará. Y él había sido mezquino con ella, no le había dado ningún valor ni siquiera la había escuchado. Nunca fue cariñoso con ella, nunca tuvo un gesto amable tan solo tenía ganas de huir.
En el cuarto capítulo se produce un cambio sorprendente y es que la voz narrativa la toma la propia protagonista desaparecida. Narrándonos su vida, sus sentimientos y ofreciéndonos ella misma la visión de su propia familia. Como trabajaba con ahínco para que su familia saliera adelante, su vergüenza ante su propia ignorancia de no saber leer  y como sufría por sus hijos que aunque quería no podía ayudar.
Sus hijos, su marido, su cuñada son los protagonistas de esta parte.
Mi opinión

“Por favor, cuida de mamá” más que un libro, me parece una auténtica joya. La historia está narrada con una delicadeza y un gusto extremo. Es inevitable que esta novela te emocione, es tierna y sensible y transmite sobre todo un mensaje común al que tiene todo el mundo y son los sentimientos maternales.

El argumento gira en torno a las emociones y recuerdos que surgen en una familia cuando la madre inesperadamente desaparece. A la vez  que comienzan una búsqueda desesperada surgen distintas reacciones entre ellos, una de ellas la culpa, la primera. Y es que la culpa es tan fea que nadie la quiere. La primera reacción es buscar el responsable. Quien podía o debía haber evitado esta situación. Los hermanos se recriminan el no haber hecho nada para impedirlo.
Luego está el remordimiento. Cuando ocurre algo negativo siempre pensamos en porque hice aquello y no esto, porque precisamente ese día cambié de opinión, cogí otro camino o al final no fui. Todo de tipo de cuestiones que desembocan en ¿Porqué no hice nada para evitarlo?
Después vemos como el miedo se apodera de los protagonistas. La pérdida de su madre es una realidad desalentadora. Dice la autora algo así como que una madre es como el aire, que no lo echamos en falta hasta que no lo tenemos.

A veces uno no es consciente del valor de su madre y su influencia en su propia vida. Como han cuidado de nosotros, como han renunciado a su propia existencia para volcar todo su amor en nuestro ser.

Pero a veces tampoco nos damos cuenta de que antes de ser madre, la nuestra era una mujer que tenía una vida propia. Las madres no nacen siéndolo. Pero realmente ¿Cuándo somos conscientes de ello? Porque hay un momento en la vida en que aprendemos esto, que nuestra madre fue niña, adolescente y mujer. Antes de todo. No sabemos a qué ha renunciado por y para nosotros. Esta es otra de las cuestiones que se nos plantean en la novela y es si sabemos realmente quien es nuestra madre, sus gustos, sus aficiones, sus sueños.

El lenguaje en que la novela es muy sencillo y natural pero sobre todo muy próximo porque los hijos se refieren a Park So-Nyo siempre como mamá que aporta mucha cercanía , intimidad y ternura a la novela.
Al principio de cada capítulo cuesta  un poco discernir quien es la voz narradora pero poco a poco la autora nos lo hace saber con gran maestría.
La novela me ha durado tan solo dos días, unos momentos en que he disfrutado con la cantidad de sentimientos que se han despertado en mí. Esta novela constituye todo un homenaje a una figura que en ocasiones queda algo relegada en la sociedad. Esa figura que nunca está enferma, que nunca se queja, que es capaz de hacer doscientas cosas a la vez, de solucionar en un instante todos los problemas de la familia. Al menos esto es lo que pensamos cuando somos pequeños. Porque nuestra madre es aquel ser indestructible que puede con todo y nunca relega de sus obligaciones.

¿Por qué leer esta novela?

Si buscas una historia sencilla, tierna y llena de emociones, una historia en la que puedes verte reflejado e incluso evocar imágenes de tu propia vida esta es tu novela.

Una frase….

“¿Hasta donde llegan los recuerdos de alguien? ¿Los recuerdos de mamá?” (Página 16)

lunes, 23 de enero de 2012

Inés y la alegría - Almudena Grandes



Esta novela nos sitúa en un “episodio” poco conocido de la historia española. Es la invasión del Valle de Arán, un ataque militar realizado por un sector del ejército rojo (que había luchado en Francia) en 1944 que nunca llegó a tener éxito. Su objetivo era derrotar a Franco y restaurar el régimen republicano en España.

El promotor de este plan es Jesús Monzón que tras embaucar a Carmen de Pedro, la responsable de los diezmados comunistas españoles, consigue organizar un grupo de hombres dispuestos a invadir España.


En este contexto encontramos a Inés una joven de buena familia, educada en un ambiente sofisticado y afín al falangismo. Cuando ella, que apenas ha vivido descubre que existe otro mundo distinto al que se ha criado, un mundo donde la libertad es posible, no tiene más remedio que escapar de la opresión familiar y decide hacerlo a caballo, con tres mil pesetas y cinco kilos de rosquillas guardados en una sombrera.

Su destino es unirse al ejercito que está a punto de atacar y allí conoce a Galán, un hombre dispuesto a darlo todo por su causa y seguir a Monzón donde haga falta.

Pero ya sabemos, la historia la conocemos todos, que no triunfaron y por ello tuvieron que exiliarse. A partir de este momento para Inés y Galán comienza una nueva vida.

Personajes

Si la novela es una mezcla de realidad y ficción los personajes que en ella aparecen no van a ser diferentes. Hay personajes que en realidad existieron y ocupan un lugar en la historia de España y otros que nacen de la imaginación de la autora.

Personajes Imaginarios

Inés la protagonista, pertenece a una familia adinerada y falangista que vive en Madrid. Su mundo era muy reducido ya que ni tenía vida social ni tampoco se lo permitían. Bajo el celoso cuidado de su hermano Ricardo, delegado de la falange en Lérida, que le prohíbe ver y conocer sus días pasan en soledad, encerrada en casa. Pero a pesar de todo, Inés sabe que ella no pertenece a ese mundo, que ansía otra cosa.

Cuando estalla la guerra y se encuentra en Madrid sola y alejada de su familia, Inés comienza a descubrir lo que hay tras los muros de su casa. Se atreve a salir a la calle y conocer gente con quien tiene más ideas en común que su propia familia de forma que se une a ellos.

Estas personas le llevan a colaborar con los republicanos y establecer una casa de Socorro Rojo. Terminada la guerra, es delatada por el hombre al que amaba y recluida en la cárcel.

Pero Ricardo, su hermano, debido a su afinidad al régimen consigue sacarla de allí y tras un tiempo de encierro en un convento donde aprende a hacer las rosquillas decide continuar el encierro en su propia casa.

Pero el corazón de Inés sigue con los suyos y cuando escucha por Radio Pirenaica que va a producirse una nueva invasión no duda un segundo, logra escaparse y unirse al ejército rojo que ha establecido su centro de acción en Bossots, un lugar cercano a la casa de su hermano.


Al llegar allí se encuentra con los guerrilleros y comienza a cocinar y cuidar de ellos. Conoce al Lobo, al Zurdo, al Bocas, a Comprendes y otros. También a sus mujeres Montse, Angelita y Lola.  Pero sobre todo encuentra el amor en Galán.


Galán, minero asturiano antes de unirse a la guerrilla, comandante rojo después. En realidad este no es su nombre ni su apellido, porque se llama Fernando González.

Entre ellos surge algo de forma inmediata, un amor que tiene mucho que ver con ideales y con esperanzas, un amor que no se ha cocinado solo en tiempos de guerra, porque después del ataque Inés y Galán siguen enamorados.

Juntos descubrirán el lado más amargo de la vida, verse perdedores pero también de tener que exiliarse y estar lejos de su amada tierra.


Personajes históricos

En la novela aparecen multitud de personajes aunque no quiero extenderme demasiado.

Dolores Ibarruri, conocida como la Pasionaria, líder del partido comunista en España. Hasta ahora las únicas referencias históricas que tenía eran del personaje político pero en esta novela Almudena Grandes nos ofrece no solo esa visión, si no la de mujer, la mujer que está separada de su marido, que ha perdido a varios hijos pero que sigue amando a un hombre, Francisco Antón, cuyo amor es tan clandestino como su propia vida.

Jesús Monzón, llegó a ocupar un puesto destacado en el Partido Comunista. Si La Pasionaria al exiliarse puso la dirección del partido en manos de Carmen de Pedro, inocente y sin ansias de poder, Jesús, ambicioso  y traicionero, se lo arrebató.

Y fue por esa ambición que logró organizar un ejército y planear una invasión que terminaría frustrada porque se llevó a cabo en un momento poco propicio.

Otros personajes son Santiago Carrillo, Vicente López Tovar, Manuel Azcárate e incluso algún artista como Picasso.


Estilo

La novela es narrada a tres voces aunque prima una de ellas que es la de Inés en primera persona. Otra de ellas es la de Galán, un comandante del Ejercito Rojo. Estos dos estilos narrativos, que conforman la parte inventada, nos van contando de primera mano sus vivencias personales y sus sentimientos.

El tercer punto de vista nos da una visión en tercera persona donde el narrador nos habla de los personajes políticos reales y la situación política real del momento. Aunque su versión es un poco subjetiva debido a la falta de documentación del tema y que no exista una versión oficial del mismo Almudena ha decido contar o intuir a su manera lo que podría haber pasado. De esta forma no constituye un relato cien por cien fiel a lo que sucedió.

La autora, según ella misma nos cuenta al final de la novela justifica esta estructura en el libro, porque este episodio es muy poco conocido y era complicado que los personajes pudieran acceder al tipo de información necesaria para atar todos los cabos y que pudiésemos entender la historia. También dice que es posible que utilice el mismo recurso en sus próximas novelas.

La prosa en la novela es cuidada, elaborada, con multitud de saltos en el tiempo, con idas, venidas y cambios de temas entre párrafos como suele ser habitual en ella. Utiliza multitud de figuras literarias y recursos de forma que no es una novela escrita al azar.

Almudena políticamente siempre se ha situado a la izquierda y aunque estas orientaciones se dejan ver en la novela, no creo que resulte ofensivo para nadie. El punto de vista es de los republicanos pero no entra en juzgar al otro bando.

La novela


Con su anterior novela “El corazón helado”, Almudena Grandes consiguió un gran y merecido éxito porque es una novela redonda en cuanto a personajes, historia y desarrollo. A pesar de que se publicó en 2007 está aún muy presente en las librerías de nuestro país y quizá este sería el inicio de lo que va a ser un largo camino de la autora por la guerra civil española.

Esa guerra que tanto y a tantos hizo daño y esa guerra que aunque forma parte del pasado cuesta olvidar. Esa guerra donde hubo unos vencedores y unos vencidos pero que al final fue la mayoría quien perdió.

“Inés y la alegría” es una mezcla de ficción y realidad, la historia de dos personajes inventados que viven un momento real en la historia española pero que a pesar de todo podrían ser también reales. Nos cuenta un hecho histórico concreto pero tomándose ciertas licencias porque esto no es un libro de historia y porque al no existir una versión oficial de este episodio, la autora nos da la suya propia, lo que ella cree que podría haber pasado.

Si solo se ciñera a la historia inventada, a la de Inés y Galán junto a todos aquellos soldados, mujeres u hombres que lucharon por la causa que ellos creían justa otorgaría sin pensármelo un diez a esta novela.

Pero lo cierto es que la parte donde nos habla de las triquiñuelas políticas y los movimientos históricos se me ha hecho un poco cuesta arriba.  No porque no me hayan parecido interesantes sino porque me cortaban el ritmo de la historia. Son cuatro capítulos que recogen una información valiosa con la que he aprendido mucho pero que no ocupan el lugar que deberían. En mi opinión la novela ganaría más si estuviesen agrupados al inicio o al final.

Al inicio de la novela Inés nos va narrando poco a poco, como cambia su vida, como una chica inocente que nada sabe de la vida de repente descubre un mundo distinto al que hasta entonces conoce y como escapándose de casa y huyendo de su familia se incorpora al día a día del ejército.

La historia de Inés y Galán me envolvía, estas páginas me impulsaban a leer y leer, a conocerles mas y seguirles en sus peripecias.
Porque estas dos voces son emotivas y cercanas. Nos acercan a sus vivencias, como se sentían, primero la ilusión de la lucha, de conseguir algo, mas tarde la desazón de haber perdido y el exilio. Todo por defender unos ideales e intentar construir un mundo mejor.

Y es Inés es una mujer que encandila, fuerte y luchadora que tiene muy claro lo que quiere aunque tenga que ofrecer un gran sacrificio para conseguirlo. Su inspiración y su método de evasión es la cocina, porque Inés cocina para olvidar. Me ha gustado especialmente la parte en que Inés se escapa, acompañada por los cinco kilos de rosquillas, se une a la cuadrilla y comienza a cocinar para ellos. Más tarde la cocina pasaría de ser un simple deshago para convertirse en una forma de vida. Pero también como afronta las ausencias de Galán, el acoso de Garrido o su estancia en el convento.

Si la labor de estos hombres fue importante, la de las mujeres no fue menor, porque en ellas también está la moral, ellas que no llevaban armas tambien lucharon, como pudieron y a su manera.

A mí que esa guerra que aunque aun genera heridas, que a pesar del tiempo sigue sin olvidarse, y que sigue creando debates me parece muy lejana. Pero he disfrutado leyendo leyendo la historia.

En conclusión

Es una novela muy emocionante, en la que se nos logra transmitir perfectamente los sentimientos de los personajes, como se enfrentan a sus temores y como reciben las alegrías.

En esta historia hay de todo, amor, amistad, lealtad, sacrificio, fuerza, esperanza… La recomiendo a todo el mundo.

jueves, 19 de enero de 2012

En el pais de la nube blanca - Sara Lark



La historia comienza en Londres en el año 1852 donde dos jóvenes de muy distinto origen parten en un barco llamado “El Dublín” hacia Nueva Zelanda en una larga travesía que durará aproximadamente tres meses. Ambas tienen el mismo objetivo y es que allí les esperan sus futuros esposos a quienes no conocen.

Durante el viaje ambas forjaran una relación de amistad a pesar de lo diferentes que son, no solo por su posición social sino también por lo opuesto de su carácter. Mientras Gwyneira es un joven de alta cuna a quien le espera una casa acomodada, sirvientes y dinero, Helen es solo una institutriz y apenas tiene datos de cómo va a ser su vida a partir de ese momento ni cómo es el hombre que la espera.

Comenzar su vida en un nuevo hogar tan alejado de lo que hasta ahora conocen y alcanzar la felicidad no va a ser tan fácil como habían pensado puesto que sus maridos no son exactamente lo que ellas habían soñado. A partir de ese momento se enfrentarán a todo tipo de situaciones desconocidas para ellas conservando a pesar de todo su amistad.

Personajes

En esta novela encontramos dos personajes principales que son Helen y Gwyneira, sobre todo es la última quien acapara mayor participación en la novela. Aunque sean los personajes femeninos quienes marcan la historia, existen algunos personajes masculinos que son imprescindibles en el desarrollo. Si bien la historia no se centra en ellos están bastante bien perfilados y llegamos  a conocerlos bien.

Gwyneira Silkham es una de nuestras protagonistas. Cuando se embarca en el viaje tan solo tiene diecisiete años pero las cosas muy claras. Es una mujer de carácter decidido y aventurero con una larga cabellera rojiza y unos ojos cristalinos. Su familia que pertenece a la alta nobleza se dedica al comercio lanar. Debido a su origne se espera de ella que actúe en consecuencia de su estatus social, con decoro y siguiendo unas normas de comportamiento y apariencia. Pero a pesar de haberse educado de forma exquisita a ella le gusta montar a caballo, pasear al aire libre con su perra Cleo y participar en la cría de ganado. Las convecciones sociales, los adornos florales, la administración de la casa son tareas insoportables para ella.

Su padre pierde una apuesta a manos de Gerald Warden un hombre afincado en Nueva Zelanda que se dedica a la cría de ovejas. La apuesta era la mano de Gwyneira aunque no para él sino para su hijo Lucas un chico muy guapo, educado y culto cuya única aspiración es la estudiar y dibujar algo que supone todo lo que su padre detesta. Gerald es un hombre brusco y maleducado, aficionado al juego y la bebida. Para Gwyn este hecho supone una nueva aventura en la que embarcarse y tras dudar decide ir buscando nuevas experiencias.

Para Gwyneira, Lucas no es el hombre de sus sueños porque son totalmente opuestos. Mientras ella esperaba un compañero con quien compartir aventuras se encuentra alguien con quien no tiene nada en común, una persona cerrada y opaca.

Helen Davenport en cambio, es una institutriz de veintisiete años hija de un párroco cuya oportunidad de encontrar marido es casi nula en la sociedad donde se mueve. No tiene dote porque todo el dinero que gana lo dedica a sus hermanos, dos holgazanes que se dedican a enredar y no ocupan su tiempo en nada serio. Trabaja dando clases a dos niños que pertenecen a una familia aristocrática, los Greenwood y aunque le gusta el trabajo que desarrolla desea formar su propia familia y cuidar de sus propios hijos.

Si Gwyneira es todo carácter, Helen es una mujer apacible, romántica y con buenos modales que solo desea encontrar un buen marido con quien conversar y hacerse compañía mutuamente.
Cuando descubre en una hoja parroquial que en Nueva Zelanda se solicitan mujeres cultas y educadas para contraer matrimonio con hombres respetuosos percibe que esta es su última oportunidad de cumplir su sueño. Poco después recibe una bella carta de su pretendiente, un granjero que aunque ofrece muy pocos datos sobre sí mismo logrará enamorar a Helen con sus cuidadas palabras.

Para costear el viaje, Helen tendrá que embarcarse con la custodia de seis niñas huérfanas que
trasladan para trabajar como doncellas en el país.

En su nuevo hogar se encontrará con Howard O´Keefe, un hombre muy distinto al que había conocido por carta, un hombre rudo, huraño y taciturno. Con una granja que apenas les da dinero para subsistir y en la cual Helen tendrá que ocuparse de todos los trabajos domésticos, tareas para las cuales no ha sido instruida.

Contexto, estilo y estructura

El libro tiene 746 páginas dividas en cuatro partes, cada una de ellas se divide a su vez en varios capítulos que más o menos marcan diferentes etapas en la vida de las mujeres. La novela abarca desde 1852 hasta 1877 situada la acción en Nueva Zelanda. El estilo narrativo es sencillo y natural, sin utilizar grandes técnicas literarias ni complicadas descripciones o reflexiones.

El ritmo de la novela es variable a lo largo de su extensión, mientras el principio es lento y se suceden los acontecimientos de forma pausada, el final tiene gran velocidad y los hechos se suceden de forma continua.  Si en sus comienzos nos hace esperar para que sucedan ciertas cosas el final viene rodado y los años transcurren más rápidamente.

Un punto negativo es la traducción como suele pasar en otros muchos libros. Existen frases cuyo sentido es complicado de entender, que están mal redactadas, alguna falta de ortografía e incluso he detectado un fallo a la hora de tratar un personaje. Hay un pasaje en que aparece Gerald cuando debería decir George.

Toda la novela se desarrolla en la mitad del siglo XIX en un país muy exótico como es Nueva Zelanda. Una tierra virgen de reciente colonización donde habían vivido pacíficamente los maoríes, una tribu que había viajado en canoa desde Hawai y se había asentado en esta tierra.

Al llegar los colonos ingleses toda su paz se había acabado porque estos habían ocupado la mayoría de sus tierras pagándoles una miseria.

No es que ahonde demasiado en sus costumbres y forma de vida de los maoríes pero se dejan ver unas pinceladas que aportan un extra a la novela sin llegar a aburrir si no te interesa demasiado el tema.

También toca el tema de la fiebre del oro o la matanza de focas con la que los hombres intentaban hacerse ricos.

Mi opinión

“En el país de la nube blanca” es una historia que te atrapa desde la primera página, tiene un comienzo que constituye un gancho perfecto de forma que cuando te das cuenta estas totalmente inmersa en la historia de las dos mujeres. Y es que este libro cuenta con tres pilares fundamentales: una historia atrayente, un escenario exótico y unos personajes bien formados.

El argumento en líneas generales no podemos decir que sea novedoso o extremadamente original porque historias parecidas (me refiero a mujeres y hombres que se casan sin amor) ya existen pero es la multitud de tramas que se desarrollan lo que hace que la novela no aburra. Algo complicado en un libro tan extenso.

Se van intercalando las historias de las dos mujeres y sus dos vivencias. Al principio del libro cuando las dos mujeres van a conocer a sus maridos consigue tenernos en vilo porque estos encuentros se van postergando en el tiempo ante la impaciencia de las jóvenes y del lector. Me ha gustado mucho este comienzo.

En el libro hay amor, desamor, desengaños, odio, venganza, esperanza, toda una serie de sentimientos que se van desarrollando paralelos a la historia.

Al comienzo de la novela ambos personajes tienen el mismo protagonismo y se nos va contando su historia de forma paralela pero a medida que avanza la novela, el personaje de Helen pierde fuelle y se centra más en la historia de Gwyneira. Me he quedado con las ganas de conocer mejor a Helen porque aunque es cierto que Gwyn es un personaje más atractivo por su fuerza a Helen se le podía haber sacado mayor partido. Parece que a la autora consumió demasiado pronto su historia y la dejó un poco de lado para recurrir a ella solo cuando la necesitaba.

Los personajes femeninos no pueden ser mas contradictorios mientras a Helen le gusta conversar y leer a Gwyniera en cambio lo que más le gusta es estar en el campo, rodeada de sus perros y sus caballos. Helen ama las letras, Gwyn la libertad. Y ambas mujeres no pueden acabar con unos maridos mas inadecuados para ella.

Helen es una mujer muy culta que pasa de vivir en una ciudad donde tener con quien conversar, pasar el día leyendo y dando clases a estar sola en una cabaña muy tosca y tener que realizar todas las tareas diarias y convivir con un hombre rudo que apenas sabe comunicarse porque apenas le salen palabras y que la trata de forma muy cruda.

Gwyneira en cambio es todo pasión y mientras ella esperaba un hombre valiente y fogoso como ella, se encuentra con un marido que prefiere dedicarse a diseñar unas cortinas que montar a caballo.
Ambas mujeres ante su desgracia deciden unir sus fuerzas y servirse de apoyo mutuamente. En estas circunstancias surge una bonita y entrañable amistad entre ellas de forma a pesar de la enemistad de sus dos familias.

Porque entre Gerald y Howard tienen un pasado en común por el que están enfrentados y por el que se odian. Esas redecillas entre vecinos que duran para toda la vida, que salpican a distintas generaciones familiares y que al final suelen  acabar en desgracia.

A pesar del claro predomino de los personajes femeninos, los masculinos tienen mucho peso e  importancia en el desarrollo de los acontecimientos. Cuando acaba la novela, se puede decir, que conocemos muy bien todos los personajes, su carácter y forma de actuar están muy marcados.

Los escenarios no pueden ser mejores ni estar mejor definidos. Cuando las protagonistas llegan a la isla no me costaba trabajo en absoluto imaginar las montañas, los verdes prados, los accesos riscosos y la dificultad con se movían los personajes. De hecho nunca me ha interesado demasiado Nueva Zelanda pero cuando los protagonistas se mueven a través de sus tierras la escena se me aparecía claramente gracias a las descripciones de la autora.

El final me ha parecido lógico aunque la última escena demasiado almibarada. De todas formas hay algunos puntos en que la historia se ve venir. Y aunque forme parte de una saga creo que si uno quiere únicamente leer esta novela no echará la continuación en falta porque el final es bastante redondo.

Pese a sus pequeños “inconvenientes” he disfrutado mucho de la historia, de los personajes y la ambientación. Es una novela que te atrapa y te transporta a otro tiempo.

Lo mejor sin duda alguna, el arranque de la novela. Lo peor es que Helen quede un poco en segundo plano.